VARICELA: ENFERMEDAD PREVENIBLE NO SIEMPRE BENIGNA.
La varicela, llamada popularmente en Canarias "Las Chinas" es una enfermedad infecto-contagiosas, producida por un virus ( Virus Varicela-Zoster) que no siempre es una enfermedad banal, como piensa la mayoría de la población.
Es una enfermedad propia de la infancia aunque se puede presentar a cualquier edad en aquellas personas que no la han padecido. Prácticamente el 90% de los mayores de 30 años la han sufrido, aunque sea de forma inaparente.
Es una de las enfermedades que más fácilmente se transmiten y por ello es muy contagiosa. Si bien las complicaciones severas vinculadas a la varicela son infrecuentes en los niños con defensas normales, la enfermedad es más severa en los lactantes, menores de dos años, en los pacientes con enfermedades que comprometan sus defensas y en los adultos.
Generalmente se presenta en forma de pequeños brotes, todos los años, entre los meses de febrero y junio, y cada 3 o 4 años puede reaparecer en forma de epidemia que afecta a un grupo importante de población no inmunizada. En el año 2004 se presentó el último gran brote epidémico y ya en este año estamos empezando a ver pacientes afectados del brote anual.
¿Cómo se contagia?
El virus se propaga a través del aire a partir de las lesiones cutáneas o de las gotas de saliva de la persona enferma. La probabilidad de contagio entre escolares y miembros de la familia es superior al 90%.
La posibilidad de transmisión es mayor en los dos primeros días de aparición del brote (aunque el contagio puede iniciarse 2 días antes de la aparición de las
lesiones). La varicela contagia hasta cinco días después de la aparición del
exantema o hasta que todas las lesiones estén en forma de costra. El periodo de incubación, que es el que va desde el primer contacto con el virus hasta la aparición de los síntomas, varía entre 9 a 21 días.
Forma de manifestarse:
Tras el periodo de incubación, en el que no hay síntomas
tenemos un tiempo corto, que dura de horas a 3 días, durante el cual los
síntomas son inespecíficos: fiebre poco elevada, cefaleas, inapetencia y a veces
vómitos.
El período de estado se caracteriza por la aparición de la erupción
cutáneo-mucosas constituida por lesiones inicialmente como manchas rojas, luego
pápulas elevada y en 24 horas se transforman en vesículas ( bolsitas con
líquido). Las mismas son de tamaño y forma variable, tensas, con contenido
líquido claro, simulando "gotas de rocío" ligeramente rosadas. Pueden aparecer
en boca y casi siempre en cuero cabelludo. Son muy pruriginosas ( producen
picor).Se presentan en varias oleadas. A los 2 a 4 días se convierten en costras
y en 4 a 6 días más se desprenden dejando o no cicatriz, dependiendo del tamaño
y del rascado.
La duración de la enfermedad es de 8 a 15 dias. Sólo se padece una vez, dejando inmunidad para toda la vida, aunque puede recidivar en forma de Herpes Zoster.
Aunque lo habitual es que evolucione de manera benigna un número apreciable de casos se complica con sobreinfecciones bacterianas de piel, neumonías, encefalitis y otras que precisan ingreso hospitalario y en algún caso con evolución fatal.
Conducta a seguir ante la sospecha de varicela:
Si presenta fiebre se le debe administrar el antitérmico recomendado en otras ocasiones por su pediatra ( evitando el ácido acetil salicílico o los antiinflamatorios). Una vez controlada la fiebre debe acudir a su pediatra para confirmar el diagnóstico e indicar una serie de medidas de mantenimiento (baño diario, ropas cómodas, etc.) y tratamiento de los síntomas o complicaciones. Recomendable no desprender las costras con rascado, para evitar cicatrices y no exponerse al sol hasta al menos un mes después de la curación para evitar manchas en la piel.
Prevención: Como medida primaria, si no se ha padecido la enfermedad, se debe evitar el contacto con todo paciente que la padezca, desde el primer síntoma hasta que todas las lesiones estén secas o en fase de resolución. Es importante evitar el contacto con embarazadas susceptibles (que no han tenido
varicela) en el primer trimestre de gestación ya que se pueden producir malformaciones fetales.
Vacuna: Actualmente existe una vacuna en el mercado, con una eficacia superior al 80% y que aún no está incluida en el calendario obligatorio. El Servicio Canario de Salud está estudiando incluirla en un breve período de tiempo, aunque sólo tiene previsto administrarla a los mayores de 13 años. Hace varios años, dirigidos por el Dr. Amós, participamos en un estudio para valorar la necesidad de la vacuna y estimar la relación coste-beneficio. Se concluyó que era mucho más rentable introducir la vacuna de manera sistemática en la población infantil, ya que si se valoran los días ausentes de clase, pérdidas de días de trabajo por parte de sus padres, gastos en asistencia sanitaria, coste personal de la enfermedad, etc. el coste era mucho mayor. Sin embargo, la vacuna está indicada a partir de los 12 meses de edad. Una sóla dosis hasta los 13 años y dos a partir de esta edad.