LA TOS EN EL NIÑO
La tos es uno de los motivos más frecuentes por el que los niños acuden a la consulta pediátrica. Ocupa habitualmente entre el 15-20% de la actividad del pediatra que ejerce fuera del hospital, aunque en épocas de frío, como las que estamos sufriendo en los últimos meses, puede ocuparnos hasta un 50-60% del tiempo de la consulta diaria. Hay que tener presente que la tos no es una enfermedad sino un síntoma, que puede ser la manifestación de una enfermedad o trastorno subyacente. Se puede definir como una respuesta refleja, o mecanismo de defensa, de las vías respiratorias ante cualquier irritación o sustancia extraña que penetre en las mismas. Una mínima inflamación provocada por cualquier irritante ambiental (liquido, sólido, virus, bacteria, etc.) la provoca. La definición de tos crónica es ambigua y sujeta a diferentes interpretaciones, pero suele referirse a aquella que persiste por más de tres semanas. Otros autores consideran que es la que dura más de 8 semanas. En contraposición tenemos la tos aguda que es la que dura pocos días, generalmente menos de 3 semanas. También la tos se pude clasificar en función de su sonoridad en seca, húmeda, perruna, metálica, etc.
La tos molesta tanto al niño como a sus convivientes por lo que genera mucha ansiedad, sobre todo si se trata de padres con poca experiencia o sin hijos previos. Por otro lado, hay que considerar la tos como la primera causa de absentismo escolar de los niños.
Las causas de la tos.
Las causas de la tos son múltiples, la tos aguda (de pocos días de evolución) generalmente se debe las infecciones respiratorias agudas como cuadros catarrales, laringitis ( falso crup), bronquiolitis, bronquitis, sinusitis o neumonías y como causas de tos crónica destaca en primer lugar el asma seguidos de la sinusitis ( que causa tos nocturna con mocos nasales) y el reflujo gastroesofágico ( aspiración hacia la vía respiratoria del ácido procedente del estómago). La dentición no es causa de tos. Debe tenerse en cuenta la posibilidad de un cuerpo extraño en los bronquios, especialmente cuando la tos es intensa, de inicio brusco y sin una causa aparente. Suele presentarse cuando el niño está jugando sólo con objetos pequeños o ingiriendo frutos secos que pueden aspirar de manera inadvertida. Otra causa importante, que suele pasar por alto, es el tabaco. Ya comentamos, en un artículo precedente, que el fumar por parte de sus padres o cuidadores provoca aumento de la incidencia de tos en los niños. Por último, considerar la existencia de una tos de origen psicógeno. Se trata de niños, en edad escolar, que tras haber pasado una infección respiratoria banal persisten con tos. Son niños a los que se les realiza todo tipo de estudio buscando una causa y no se encuentra. En algunos casos, la ansiedad y el interés que muestran los padres pueden ser la recompensa que el niño sienta tener por su comportamiento cada vez que tiene un "ataque de tos". Esta tos desaparece cuando el niño duerme o el adulto no está presente. Se trata con métodos psicológicos y técnicas logopédicas que permitan reducir la tensión de los músculos del cuello y tórax y mejorar la respiración.
REMEDIOS CONTRA LA TOS
Es importante saber que ante cualquier niño que presenta tos persistente, acompañada o no de otros síntomas, se debe acudir a su pediatra para realizar una evaluación diagnóstica y pautar unas medidas terapéuticas, si proceden.
Debemos recordar que la tos es primordial para movilizar las secreciones y el moco de las vías respiratorias, por lo que constituye el primer mecanismo de defensa natural del niño frente a una infección respiratoria aguda o cualquier irritación y no en todos los casos es conveniente eliminarla. Por lo tanto, no debemos intentar buscar un remedio inmediato y menos ante los primeros golpes. El tratamiento de la tos aguda consiste en mejorar la humedad del ambiente para favorecer la movilización de las secreciones( salvo en los ásmáticos en que no se aconseja porque empeora la dificultad respiratoria), lo que también se consigue con una buena hidratación; el mejor mucolítico (fluidificante) es el agua, por lo que el niño deberá ingerir líquidos en abundancia durante las enfermedades respiratorias. Si está identificada la causa que produce la tos, esta cederá cuando se trate dicha causa. Esto es lo que ocurre por ejemplo con el asma.
De entrada, los antitusivos( medicamentos para eliminar la tos) no están indicados y menos sin ser valorado previamente por el pediatra para conocer su causa y descartar una complicación. Además, hay que considerar que los antitusivos no están exentos de efectos secundarios y más a temprana edad en que la labilidad del organismo es mayor. Un estudio reciente publicado por la revista americana Pediatrics concluye que estos medicamentos no son eficaces para aliviar la tos de las infecciones respiratorias superiores. Por otro lado, lo remedios caseros, pueden resultar eficaces en algunos casos, de manera transitoria, pero no tienen un fundamento científico para usarlos de forma sistemática.