LAS GUARDERIAS: MAS VENTAJAS QUE INCONVENIENTES

Las guarderías son instituciones cerradas donde se guardan los niños mientras sus padres estén trabajando o en otras actividades que le impidan cuidarlos. La aparición de las guarderías tuvo lugar en Europa en el inicio del siglo XIX como respuesta al incremento del trabajo de las mujeres en la industria. La ausencia de muchas madres de sus viviendas dificultaba la atención de los bebés, lo que provocó que una enorme variedad de instituciones caritativas se ocuparan de ellos mientras las madres trabajaban. En el último cuarto del siglo veinte las guarderías se han extendido por todos los países desarrollados. Actualmente se consideran imprescindibles para el desarrollo económico y social de la familia y de la sociedad en general. Aunque su finalidad inicial era el cuidado y la alimentación de los bebés, actualmente también actúan en el campo educativo, ayudando en el desarrollo integral del niño. Existe una normativa estatal y municipal que regula las condiciones de estas edificaciones para que los niños en todo momento estén cuidados por personal cualificado y se cumplan todas las normas de seguridad. Aunque no está estipulada una edad ideal para el ingreso en una guardería, no se recomienda antes de los 6 meses, ya que su sistema inmunitario es muy frágil, y muchas sociedades de Pediatría recomiendan los dos años como la edad apropiada.

Existen una serie de inconvenientes y ventajas que tenemos que sopesar a la hora de ingresar a un niño en una guardería.

Inconvenientes: En primer lugar las Infecciones, sobre todo las infecciones respiratorias de vías altas. Si normalmente un niño que no está en la guardería tiene de cinco a siete procesos catarrales por año, en la misma se multiplican por tres. Lo habitual es que sean procesos banales y pasajeros que no impidan su continuidad. En general, según la Academia Americana de Pediatría, no se deben excluir aquellos niños que presentan procesos catarrales leves, pues la transmisión se produce muchas veces antes de iniciarse los síntomas y con frecuencia como resultado del contacto con niños portadores que están sin síntomas. En casos de infecciones graves como Otitis Medias de repetición, Neumonías de repetición, etc se deben excluir temporalmente o definitivamente. También las infecciones intestinales (diarreas) y de piel (enfermedades exantemáticas, impétigos, etc.) son más habituales en los niños internados en guarderías, aunque como una vez curadas se pueden reintegrar a las mismas. Todos estos problemas, relacionados con la mayor frecuencia de infecciones en los niños ingresados en guarderías, veremos que a medio plazo se pueden convertir en una ventaja. En todo caso, para evitar complicaciones no se recomienda ingresar en guarderías a aquellos niños con enfermedades que debiliten de manera importante su sistema inmunitario (defensivo). Esto se lo debe indicar habitualmente su pediatra. Por otro lado, para evitar las infecciones prevenibles con vacunas, es imprescindible estar al día en el calendario vacunal antes y durante su estancia en la guardería.

Otro de los inconvenientes, aunque menos importante, es el que se refiere a las caídas y pequeños accidentes. Son relativamente frecuentes, entre otras razones, porque los niños están iniciando la marcha y los pequeños desequilibrios se los provocan.

 

Ventajas: La primera es el permitir a sus padres desarrollar una actividad laboral, sabiendo que su hijo está bien cuidado y en un lugar seguro. En segundo lugar favorece la socialización del niño, aprendiendo a convivir con otros de edad similar, compartiendo juguetes, espacios y la atención de los mayores. En tercer lugar, favorece una alimentación más variada, que a veces en sus domicilios es difícil. En cuarto lugar permite la detección precoz de pequeños defectos sensoriales (visuales, auditivos, trastornos en el lenguaje, etc.). En quinto lugar, favorece el desarrollo Inmunitario del niño. Como antes comenté, el hecho de estar en contacto con virus o padecer pequeñas infecciones, hace que se estimule su sistema defensivo lo que beneficia a estos niños haciendo que cuando lleguen al colegio (escolarización) presenten muchos menos procesos infecciosos y por lo tanto falten menos al colegio. En un estudio reciente se ha comprobado este hecho que ya la mayoría intuíamos.